La preocupación por el aspecto físico está presente en un gran número de personas. Verse mejor físicamente va muy ligado a una óptima autoestima. Más allá del debate que surge en torno al peso ideal, lo cierto es que cuando se adelgaza considerablemente, la piel sufre la temida flacidez. Si antes lucía tersa y con lustro, ahora sin grasa se ha convertido en un tejido inerte y sin tono. La flacidez se produce por la escasa firmeza de la piel, que se mantiene laxa. Las fibras de colágeno responsables de mantener tensa la epidermis, se deterioran o envejecen.

Además de un abismal cambio de peso, la flacidez puede surgir a causa del embarazo, la vida sedentaria o la menopausia. Según los expertos, la flacidez es más común en las mujeres que en los hombres, debido a que la piel de ellos es más gruesa y pierde densidad progresivamente según avanza la edad. En ellas, la pérdida de la espesor es constante hasta la menopausia, momento en el que se produce una considerable caída en la formación de colágeno. Afortunadamente, tiene solución. Una de ellas es el lifting, ultrasonidos localizados, hilos tensores o bien, hidroaxiapatita cálcica.

Las zonas críticas en la aparición de la piel flácida

En cuanto a las zonas donde puede aparecer, destaca la cara, los párpados, la línea mandibular y el cuello. Asimismo, también puede aparecer en los antebrazos, la cara interna de las piernas, los glúteos o el abdomen.

Para la cara, el yoga facial evita considerablemente la caída en párpados o mofletes. Se pueden realizar diversos ejercicios, tensando los músculos faciales y manteniéndolos sin que el estrés aparezca.

Por otra parte, el ejercicio físico es fundamental para combatir la flacidez, pero también hay que llevar una alimentación saludable y una óptima hidratación. Hay que dar una gran importancia a las proteínas, legumbres, huevos o carnes magras para tener una piel sana. El alcohol y el tabaco, no serán los mejores aliados para combatir a la flacidez, por lo que he aquí una nueva razón para dejarlos.

Continuando con el ejercicio, el deporte otorga volumen a la masa muscular, que tensa una piel desinflada tras una dieta agresiva o un embarazo. Con 3 días a la semana como mínimo, se pueden experimentar unos cambios interesantes. Es mejor comenzar por el abdomen, para continuar con piernas y glúteos.

Ahora, es el turno de combatir la flacidez siguiendo estas recomendaciones. Tener una piel sana y tersa está al alcance de cualquiera, siempre y cuando exista voluntad y constancia por conseguir los objetivos.

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