Sin duda, uno de los momentos más especiales en la vida de una persona es traer un bebé al mundo. Se trata de uno de los momentos más icónicos que más se recuerda, pero lo cierto es que muchas mujeres sufren lo que se conoce como la depresión posparto.

 

Existe la posibilidad de que muchas mujeres desconozcan cuál es el concepto e incluso la estén padeciendo sin saber que lo que les ocurre es algo que es bastante común. El nacimiento de un bebé puede desencadenar una mezcla de emociones en la madre, desde una alegría inmensa hasta un miedo y una ansiedad por la nueva situación que debe vivir.

 

Todos estos cambios que son tan fuertes pueden derivar en una depresión. La mayoría de las madres primerizas, al dar a luz suelen tener problemas en el estado de ánimo con episodios de llanto, ansiedad y dificultades para dormir. Generalmente, suele darse durante los primeros dos o tres días tras el parto y puede durar hasta unas 2 o 3 semanas.

 

Ahora bien, la depresión posparto se ve más acentuada en pacientes por un motivo sobreañadido al nuevo rol de la madre como es la situación que vivimos por la pandemia y el hecho de no poder contar con la ayuda familiar durante los primeros días de vida del bebé.

 

Para dar luz a este concepto debemos hablar sobre qué es la depresión posparto y cuánto tiempo dura. Se trata de una depresión moderada a intensa en una mujer tras haber dado a luz y que puede presentarse poco después del parto o bien un año más tarde.

 

La mayor parte del tiempo ocurre entre los dos primeros meses después del parto. La prevalencia estimada de la depresión posparto es incierta, aunque las estimaciones oscilan entre 13%y el 19%.

 

La depresión posparto es un problema de salud mental grave que se asocia con el sufrimiento materno y que tiene consecuencias negativas para la descendencia. Los primeros seis meses tras haber dado a luz, se pueden representar como un tipo alto riesgo de depresión.

 

¿Cuáles son los síntomas de la depresión posparto?

 

Entre los síntomas más comunes destacamos sensación de tristeza profunda, irritabilidad y enfado, insomnio, problemas para dormir, pérdida de apetito, cambios de humor fuertes, incapacidad de disfrutar y divertirse, ansiedad, desbordamiento, llanto constante, pérdida de apetito sexual, escasez de alegría en la vida, sentimiento de culpa, dificultad de relación con el retoño, evitar juntarse con su círculo más cercano, disminución de concentración e incapacidad para salir de la cama.

 

Hay algunos factores que pueden estar relacionados con la depresión posparto. La susceptibilidad genética y los cambios hormonales son los principales. En el caso de los hormonales, los cambios en las concentraciones séricas de varias hormonas se asocian con la depresión de este tipo, incluyendo disminuciones en estrógenos y progesterona y otros cambios que involucran cortisol, oxitocina o melatonina

 

Aunque los niveles hormonales normalmente fluctúan durante el embarazo y tras el parto, el incremento de la sensibilidad de dichos cambios puede predisponer a las mujeres a padecer depresión. Por ejemplo, las diferencias en la actividad de ciertos genes en el hipocampo, puede aumentar la vulnerabilidad de la depresión posparto a hacer que las mujeres sean más sensibles a la caída de estrógenos que se sufre durante el nacimiento del bebé.

 

También hay que destacar problemas psicológicos y sociales, así como eventos que pueden generar estrés en la vida. Entre las causas que pueden hacer que una madre sufre depresión posparto encontramos en primer lugar el estrés. Los acontecimientos de este tipo en la vida como los conflictos matrimoniales, suelen generar altas cantidades de estrés. La economía, la edad, y la multiparidad también puede tener relación con la depresión posparto.

 

Los antecedentes familiares de depresión, la violencia cercana que pueda sufrir o el hecho de que el embarazo no sea deseado, también guarda relación. Por último, el miedo al parto, actitudes negativas al embarazo o una mala salud física puede hacer mella en la persona.

 

Respecto a cómo tratar la depresión posparto, se sugiere psicoterapia como tratamiento inicial y en caso de que sea muy grave combinarlo con farmacoterapia. La depresión posparto no tratada puede derivar en consecuencias negativas a corto plazo y largo plazo para la madre y para el bebé, por lo que es muy importante acudir a profesionales para tratar a dicho problema.

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